Calentador eléctrico o de gas, ¿cuál es mejor para mi hogar?
  • Calentador eléctrico o de gas, ¿cuál es mejor para mi hogar?

    9 Febrero 2022

Empezar la mañana con una ducha de agua caliente es una de nuestras formas favoritas de arrancar el día con energía. Este pequeño placer de la vida no sería posible sin el termo o calentador, uno de esos aparatos eléctricos cuya compra probablemente te haya generado en alguna que otra ocasión estas dudas: ¿qué es mejor para mi hogar: un calentador eléctrico o un calentador de gas? ¿Qué impacto tiene cada uno de ellos en mi factura de la luz y de gas?

Si esta pregunta ha rondado alguna vez por tu cabeza, presta atención a este post. En él desvelaremos las ventajas y desventajas del calentador eléctrico y del calentador de gas para que tomes la decisión que mejor se adapte a tus necesidades, por supuesto, teniendo en cuenta el ahorro energético y el menor impacto posible en tu factura de luz. ¡Sigue leyendo!

Calentador eléctrico

Empecemos por el principio, ¿qué es un calentador eléctrico? Aunque sea fácil intuirlo, este tipo de electrodoméstico se caracteriza por utilizar la electricidad como fuente de energía. Así, el agua se calienta a través de una resistencia eléctrica situada en el interior del termo y una vez que alcanza la temperatura adecuada, dicha resistencia se apaga y es el material aislante del depósito el que se encarga de mantener la temperatura.

Una vez aclarado su funcionamiento, toca aprender más sobre los beneficios que puede proporcionarte el calentador eléctrico:

  • Agua caliente sin esperas y a temperatura constante: Gracias a la acumulación del agua en el depósito, esta sale caliente en el grifo prácticamente al instante. Además, el agua no experimenta las variaciones de temperatura, evitándote así esos incómodos momentos de contrastes frío-calor durante la ducha.
  • Más fácil de instalar y mayor seguridad: La instalación del calentador eléctrico es muy sencilla, ya que una vez que se encuentre conectado a la toma de agua, el último será buscar una toma de corriente y enchufarlo. Asimismo, los calentadores eléctricos reducen el riesgo de fuego al no tener una llama encendida, por lo que son mucho más seguros.
  • Mayor posibilidad de domotización: En la actualidad, la digitalización se está extendiendo al hogar y no es de extrañar, el impacto de ahorro de la domótica en la factura de luz y su comodidad se hacen notar. Así, existen calentadores eléctricos programables que dan la posibilidad de elegir la hora de encendido y apagado, un aspecto especialmente interesante para aquellas personas con tarifas de discriminación horaria.

Aunque llegados a este punto, la idea de optar por un calentador eléctrico esté cogiendo fuerza en tu cabeza, no todo es color de rosa y queremos contarte algunos de sus inconvenientes:

  • Mayor coste para tu factura de luz: El uso de un calentador eléctrico puede tener un mayor impacto en tu factura de la luz ya que su fuente de energía es, precisamente, la luz. En los últimos meses hemos vivido grandes variaciones al alza del precio de la luz en el mercado mayorista, sin embargo las precio del gas siempre serán más estables, por lo que podemos afirmar que el gas es una energía más económica en ciertos momentos.
  • Agua caliente limitada en función del depósito: En los calentadores eléctricos, es el depósito quien marca los litros de agua caliente, ya que una vez que se acaba debemos esperar un cierto tiempo hasta que vuelva a llenarse. Este punto cobra relevancia cuando varias personas de la vivienda se duchan de manera seguida, ya que el agua caliente puede no alcanzar para todas y habrá que esperar un poco hasta que vuelva a calentarse de nuevo.

Calentador de gas

En contraposición, nos encontramos con el calentador de gas, que como su nombre indica es aquel que utiliza gas butano o natural para calentar el agua. Su funcionamiento es sencillo: al abrir el grifo, el agua sube y pasa por una serie de quemadores que se encargan de calentarla. De esta forma, el agua se calienta únicamente en el momento en el que va a ser utilizada.

El calentador de gas no ha pasado de moda, aunque es cierto que el gas butano ya no se usa tanto, el gas natural sí que se está consolidando como una de las opciones favoritas de hoy en día en las viviendas. Ahí van algunas de sus diferentes ventajas:

  • Agua caliente de manera ilimitada: Es cierto que, al calentarse el agua únicamente en el momento en el que va a ser utilizada, puede tardar un poco más en hacerlo. No obstante, una vez que esto pase se puede disponer de ella durante todo el tiempo que necesitemos.
  • Mayor ahorro en tu factura: Por lo general, el precio de esta fuente de energía tendrá un impacto menor en tu bolsillo. Además, al suministrar agua de manera puntual, nos permite disminuir el consumo energético por no ser necesario tener siempre el dispositivo encendido. Hay que tener en cuenta que aunque el gas sea un tipo de energía más económica, la instalación y mantenimiento de este supone un gasto adicional, también tenemos que tener en cuenta otros factores como el consumo que haremos y las proporciones de nuestra vivienda.
  • Como cualquier otro electrodoméstico, no todo son ventajas con el calentador de gas. También es necesario tener en cuenta, antes de lanzarse a por uno de ellos, algunos de sus inconvenientes:
  • Instalación y mantenimiento más laborioso: Aunque el proceso de instalación no sea especialmente complicado, sin duda es más enrevesado que el del calentador eléctrico, ya que hay que tomar mayores precauciones y ser llevado a cabo por un técnico profesional. Asimismo, los calentadores de gas deben ser revisados periódicamente para corroborar que no existen fugas ni cualquier otro fallo que le impida seguir funcionando de manera segura. Hoy en día, muchas de las compañías que comercializan gas ofrecen también el servicio de mantenimiento para que puedas disfrutar del gas con toda la tranquilidad.

¿Qué elijo para mi hogar?

Realmente, una vez que ya has conocido los pros y los contras de cada uno de estos dos electrodomésticos, la respuesta a esta incógnita está en tu mano. Sea cual sea el aparato eléctrico a adquirir, realizar una buena inversión en términos de consumo eléctrico dependerá de tus hábitos y del uso que vayas a darle.

En líneas generales, el calentador eléctrico es una buena opción cuando el uso del agua caliente es más continuo y cuando son pocas las personas que viven en el hogar, ya que así se exprimirá al máximo el ahorro y se evitará más fácilmente el problema de quedarse sin agua caliente. Asimismo, esta también es una alternativa recomendable para las segundas residencias, ya que, al contar con un mantenimiento sencillo, te permitirá despreocuparte del dispositivo, una característica especialmente útil cuando no la visitas frecuentemente.

Por el contrario, para una familia numerosa que gaste gran cantidad de agua caliente en determinados momentos del día, el calentador de gas se plantea como una mejor alternativa.

Ahora que ya tienes todas las cartas sobre la mesa, ¡la decisión está en tus manos! En CHC Energía estaremos dispuestos a asesorarte y ofrecerte las mejores tarifas de electricidad acorde a tus necesidades. Con nuestro comparador de facturas, te animamos a descubrir cuanto puedes empezar a ahorrar desde hoy mismo.

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